Según la tradición, el budismo apareció por primera vez en el Tíbet alrededor del siglo 4 d.C., durante el reinado del vigésimo octavo gobernante del entonces principado de Yarlung, Lha‐tho‐tho‐ri‐gnyan‐bstan. Varias leyendas tradicionales sostienen que escrituras budistas y otros objetos sagrados cayeron milagrosamente del techo del palacio.
La naturaleza esencial de un bodhisattva o un buda es que él o ella abrazan las cualidades iluminadas de las cinco familias de budas, que alcanzan y ayudan a todos los seres sintientes, incluidos nosotros mismos.
Aquella que libera a todos los seres de todos los reinos y de los mundos en las diez direcciones, de todos sus miedos y de los océanos del samsara. Tara también conocida como hija de Avalokitesvara, la liberadora, madre de todos los victoriosos, su acción es inmediata, completa, duradera y va más allá del tiempo y del espacio.